lunes, 27 de marzo de 2017

Inicia revisión de seguridad de fluoroquinolonas y quinolonas, de uso sistémico o inhalación, sobre efectos en articulaciones, músculos y sistema nervioso

El pasado 10 de febrero de 2017, el instituto federal de medicamentos y dispositivos médicos de Alemania (BfArM, por su sigla en inglés) informó que en Europa se inicia la revisión de seguridad de los efectos adversos asociados al uso de quinolonas y fluoroquinolonas, en relación a las consecuencias a largo plazo de su uso sobre tejidos tendinosos (1).

Las fluoroquinolonas son agentes utilizados para contrarrestar infecciones bacterianas. Su mecanismo de acción se relaciona con la inhibición de las topoisomerasas, este inhibe la replicación y el flujo de la información, lo que lleva a la célula a la muerte, a concentraciones mucho más altas son capaces de inhibir topoisomerasa de mamífero (2).

En el ser humano, quinolonas y fluoroquinolonas causan tendinopatías asociadas a las siguientes acciones: disminución de colágeno, elastina, fibronectina y proteoglicano, así como el letargo en reparación y el aumento de metaloproteinasa de la matriz y caspasas. Otros factores de riesgo como: edad avanzada, uso de otros fármacos, insuficiencia renal, y diabetes, pueden exacerbar los efectos sobre las articulaciones. El fármaco, más asociado a estas condiciones es el ciprofloxacino (2,3).

En Colombia, según la base de datos de registros del Instituto Nacional de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) existen más de 200 registros sanitarios asociados a fluoroquinolonas entre las cuales hay 19 tipos, las cuales se incluyen las quinolonas que tienen mayor riesgo de generar las tendinopatías, como por ejemplo ciprofloxacino, norfloacino. Estos fármacos están generalmente indicados para las infecciones genitourinarias, aunque también en otras patologías como: infecciones de tejidos blandos, piel y otros órganos (4).

Se recomienda a las personas no autoindicarse ni automedicarse este tipo de fármacos, recordar que estos solo deben usarse bajo prescripción médica.

Los profesionales de la salud deben tener en cuenta que estos fármacos no deben indicarse en infecciones leves o de fácil manejo, cuando existan mejores opciones que provean mejor balance beneficio/riesgo.

Cualquier sospecha de efecto adverso asociado al uso de codeína puede reportarse al Programa Nacional de Farmacovigilancia del INVIMA, línea 2948700 ext.: 3916, 3921 y 3847 o al correo electrónico invimafv@invima.gov, utilizando el formato de reporte FOREAM.

Para mas información sobre esta alerta, siga este enlace.


Bibliografía

1.) BfArM. Fluoroquinolones and quinolones for systemic use or inhalation: European safety reviewinitiated due to long-lasting side effects mainly affecting joints muscles and nervous system. (Fecha de consulta: 16 marzo 2017). Disponible en http://www.bfarm.de/SharedDocs/Risikoinformationen/Pharmakovigilanz/EN/RV_STP/a-f/fluorchinolone-bewegungsapparat.html

2.) Dalhoff A. Antiviral, antifungal, and antiparasitic activities of fluoroquinolones optimized for treatment of bacterial infections: a puzzling paradox or a logical consequence of their mode of action?. Eur J Clin Microbiol Infect Dis. 2014;2(34) 661–668

3.) Kaleagasioglu F, Olcay E. Fluoroquinolone-Induced Tendinopathy: Etiology and Preventive Measures. Tohoku J. Exp. Med. 2012;226(4): 251-8

4.) INVIMA. Base de datos de Registro Sanitario. (Fecha de consulta: 16 marzo 2017). Disponible en: http://farmacovigilancia.invima.gov.co:8082/Consultas/consultas/consreg_encabcum.jsp

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