miércoles, 20 de abril de 2016

Revisión de contraindicaciones, precauciones y advertencias para productos que contienen Dipirona



El 24 de febrero del 2015, el instituto Nacional de Medicamentos y Alimentos  (INVIMA),  emitió un informe de seguridad relacionado con dipirona, a partir del análisis de la información allegada al grupo de farmacovigilancia, recomendando unificar la información sobre indicaciones, contraindicaciones, advertencias y precauciones para los productos que contienen dipirona.
Dipirona sódica, también llamada metamizol, es  una pirazolona que pertenece a los  antiinflamatorios no esteroides (AINE), fue introducido por primera vez en Alemania en 1922 [1]. Dipirona  tiene propiedades como analgésico, antipirético, espasmolítico, con un mínimo efecto antiinflamatorio. En 1977, la FDA (Food and Drug Administration) prohibió su uso en los Estados Unidos debido a los efectos adversos hematológicos como agranulocitosis y anemia aplásica, a partir de esto, el uso de dipirona ha sido cuestionado en diferentes países, pues aun sabiéndose de las citadas reacciones adversas, sigue  utilizándose en varios países debido a su bajo costo, eficacia y administración por varias vías [2].
El mecanismo de acción de dipirona se relaciona con la inhibición de síntesis de las dos isoformas de las ciclooxigenasas (COX-1 y COX-2) a nivel periférico, , reduciendo la actividad de nociceptores sensibles a la activación del dolor y activando las vías inhibitorias del dolor, por lo que   se obtiene un efecto analgésico. A su vez, por medio de la activación de la vía de óxido nítrico-GMPcíclico-canales de potasio, se activa un grupo de enzimas para la síntesis de GMPc ( Guanosin monofosfato cíclico), que lleva una hiperpolarización  de la neurona primaria, lo que provoca desensibilización y relajación del musculo liso; generándose  un efecto antiespasmódico [3]. 
En Colombia, existen  más de 20 medicamentos con registro sanitario vigente  INVIMA (Instituto Nacional de Vigilancia de medicamentos y Alimentos), que contienen como principio activo dipirona, aprobado para las siguientes formas farmacéuticas : dipirona sódica solución inyectable, dipirona magnésica de solución inyectable, dipirona tabletas, solución oral y jarabe [2, 4]; para fabricar vender e importar. 
En Colombia, según datos del programa Nacional de Farmacovigilancia INVIMA, entre el período 2002 y 2015, se registraron 2499 reacciones adversas asociados al uso de dipirona, la mayoría asociadas a alteraciones del  sistema nervioso central y periférico, gastrointestinales, respiratorio, cardiovasculares, piel y anexos principalmente. Es de tener en cuenta que se registraron  12 casos mortales. [4].
Algunas de las recomendaciones de la comisión revisora de la sala especializada de medicamentos y productos biológicos del INVIMA, incluyen la venta únicamente con fórmula médica y que sea utilizada como opción de segunda línea para el manejo de dolor y fiebre, esto con el propósito de evitar el uso inadecuado del medicamento, racionalizar su uso y seguimiento. Adicionalmente, no debe usarse por periodos prolongados de tiempo y durante el tratamiento debe realizarse control de cuadro hemático [4].
Es de aclarar que, según lo reportado por INVIMA, dipirona está contraindicada en pacientes con úlcera péptica, insuficiencia hepática, hematopatías y con antecedentes de sensibilidad a las pirazolonas [4]. Asimismo, es importante considerar que: debe administrarse sólo bajo prescripción médica,  la agranulocitosis  dura por lo menos una semana con probabilidad de ser severa y/o fatal, no debe usarse en pacientes con discrasias sanguíneas, la hipotensión suele presentarse tras la administración intravenosa directa, por lo que para evitar esta reacción se recomienda una administración diluida y lenta. Por lo anterior, se recomienda suspender de inmediato el tratamiento con seguimiento clínico, si aparecen estos síntomas[4].
Por otro lado, no se recomienda usar dipirona en concomitancia con otro AINE ni con alcohol, no debe ser empleada por más de una semana,  el uso intrahospitalario requiere programas institucionales de farmacovigilancia, con el objetivo de identificar y prevenir efectos adversos El uso pediátrico es responsabilidad del especialista [4].
El uso actual de la dipirona es muy controvertido, debido a que en  algunos países se ha prohibido y en otros no. Sin embargo en Colombia, sigue utilizándose pues los efectos adversos más frecuentes parecen estar relacionados con la forma de uso y no con la aparición de agranulocitosis y anemia aplásica.
 
Referencias Bibliográficas:

[1]
Zhang C, Zhang L, Cao S, Jiang Z, WU H, Yan M, Zhang X et al. Simultaneous determination of residues of dipyrone metabolites in goat tissues by hydrophilic interaction liquid chromatography tandem mass spectrometry. Food Chem 2016; 196: 83-89
 
[2] Buitrago T, Calderón C, Vallejos A. Dipirona ¿Beneficios subestimado o riesgos sobredimensionados?, revisión de la literatura. Revista Colombiana de Ciencias QuímicasFarmacéuticas  2014; 43: 173-195
 
[3] Arcila H, Padilla S, Borbolla J, Canto A, Castañeda G, De León M, et al. Consenso de un grupo de expertos mexicanos. Eficacia y seguridad de metamizol (Dipirona).Gaceta médica de México 2004; 140: 99-102

[4] Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA). Base de datos de registros sanitarios. [Internet]. [Citado 29 Feb 2016]. Disponible en:
http://web.sivicos.gov.co:8080/consultas/consultas/consreg_encabcum.jsp

[5] Davrieux, D, Gutiérrez , Marín M, Pieri D, Pais T. Agranulocitosis por dipirona: a propósito de un caso clínico.  Archivos de Pediatría Uruguay  2007: 78: 35-40
 

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