jueves, 24 de marzo de 2016

Resistencia bacteriana a la colistina conferida por el gen MCR-1



El pasado 10 de febrero, en el marco de la Conferencia Europea de Ministros de la Unión Europea sobre Resistencia a los Antimicrobianos que se llevó a cabo en Ámsterdam, la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, en su discurso de apertura alertó sobre la crisis global que existe en torno a la resistencia a los antibióticos y la necesidad de instaurar planes de acción para combatirla. Resaltó sobre la importancia de que las medidas que se tomen sean en una escala proporcional a la magnitud del problema e hizo énfasis en una de las más recientes alarmas de resistencia que preocupan a la comunidad médica y científica mundial: la detección en China de un nuevo mecanismo de resistencia de transferencia horizontal, el gen MCR-1, que confiere a las bacterias resistencia a la colistina.

Colistina (también conocida como polimixina E) es un antibiótico aislado en 1949 a partir de Bacillus polymyxa var. colistinus en Japón [1],  y comercializado desde hace 50 años, fue uno de los primeros con actividad significativa sobre bacterias Gram-negativas [2]. En la década de 1970, fue reemplazado por los aminoglucósidos debido a que producía dos efectos adversos importantes: nefrotoxicidad y neurotoxicidad. Sin embargo, su uso inició nuevamente entre los años 80 e inicios de los 90, convirtiéndose en un antibiótico de último recurso empleado para el tratamiento de infecciones potencialmente mortales causadas por bacterias multirresistentes Gram-negativas, en particular Pseudomonas aeruginosa, Acinetobacter baumannii y Klebsiella pneumoniae [2].
Colistina tiene una actividad bactericida dependiente de la concentración y su mecanismo de acción consiste en la unión al lipopolisacárido (LPS) y los fosfolípidos de la membrana externa de las bacterias Gram-negativas, causando la ruptura de la membrana, la liberación del contenido celular y consecuentemente, la muerte de la bacteria. También neutraliza al LPS y previene los efectos fisiopatológicos de la endotoxina bacteriana [1,2].
 
No obstante, un grupo de investigadores chinos presentó sus hallazgos sobre la resistencia bacteriana a colistina, mostrando que se trata de un nuevo mecanismo de resistencia a polimixinas mediado por plásmidos, en el que participa un gen denominado MCR-1 y que puede transferirse horizontalmente entre cepas bacterianas [4]. En el modelo murino empleado para evaluar el efecto in vivo, la producción de MCR-1 disminuyó la eficacia de colistina. MCR-1 es un gen miembro de la familia de la enzima fosfoetanolamina transferasa, cuya expresión en Escherichia coli condujo a la adición de fosfoetanolamina al lípido A del LPS [4], de modo que el sitio de unión del fármaco a la bacteria queda bloqueado.
 
En Colombia, según el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA), existen 6 medicamentos con registro sanitario vigente con el principio activo colistina. Las indicaciones aprobadas de en el país son: Tratamiento de infección pulmonar causada por Pseudomonas aeruginosa en pacientes con fibrosis quística y en otras infecciones serias causadas por bacterias Gram-negativas, cuando la terapia antibiótica de elección esté contraindicada o sea inefectiva [3].
Debido a que colistina constituye el antibiótico de último recurso usado para el tratamiento de infecciones causadas por bacterias Gram-negativas resistentes, el reciente descubrimiento es una fuente de preocupación, por lo que es importante trabajar coordinadamente en el diseño de planes y ejecución de estrategias a nivel nacional en consonancia con lo dispuesto por la OMS en el Plan de Acción Mundial sobre la Resistencia a Antibióticos del año 2015.
Se recomienda a los profesionales de la salud mantenerse informados y actualizados en lo que respecta a este nuevo mecanismo de resistencia, en razón a que a partir de ahora, se derivarán numerosas investigaciones de tipo farmacológico, epidemiológico y de desarrollo en materia de antibióticos. Además,  deberán estar atentos a las implicaciones de este descubrimiento en la práctica clínica, en el tratamiento de las infecciones causadas bacterias Gram-negativas. También es necesaria la participación activa en los programas de vigilancia y control locales, los cuales deberán ajustarse a los nacionales e internacionales. Y por supuesto, la utilización del fármaco deberá limitarse a situaciones exclusivas, optimizando al máximo el uso de esta terapia farmacológica y promoviendo el uso racional de antibióticos.
El llamado para la población en general, va dirigido hacia la prevención y las precauciones estándar a nivel hospitalario. Medidas de control sanitario sencillas como el lavado de manos, el uso de tapabocas, guantes, gorros y ropa apropiada, facilitan la protección y evitan la diseminación de infecciones bacterianas. Fuera del hospital, factores como el estilo de vida y la exposición a condiciones ambientales pueden tener influencia sobre la susceptibilidad de una persona a adquirir una infección, por lo que los buenos hábitos y la higiene son muy importantes y pueden hacer la diferencia. Si una persona está siendo tratada con colistina no debe alarmarse, debe consultar a su médico para recibir asesoría en el buen manejo del medicamento evitando así incurrir en su uso irracional o inapropiado.

Puede encontrar el discurso de apertura de la directora de la OMS en la Conferencia Europea de Ministros de la Unión Europea sobre Resistencia a los Antimicrobianos haciendo click aquí.


Referencias bibliográficas:
 
[1] UpToDate®. Colistin: An overview [Internet]. © 2016. [Citado 19 Feb 2016]. Disponible en: www.uptodate.com/contents/colistin-an-overview
 
[2] Nation  R. L, Jian Li. Colistin in the 21st Century. Curr Opin Infect Dis. 2009; 22(6): 535-43
 
[3] Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA). Base de datos de registros sanitarios. [Internet]. [Citado 19 Feb 2016]. Disponible en:
http://web.sivicos.gov.co:8080/consultas/consultas/consreg_encabcum.jsp
 
[4] Yi-Yun Liu, Yang Wang, Walsh T. R, Ling-Xian Yi, Rong Zhang, Spencer J, et al. Emergence of plasmid-mediated colistin resistance mechanism MCR-1 in animals and human beings in China: a microbiological and molecular biological study. Lancet Infect Dis. 2015; 16(2): 161-168 

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